martes, 5 de abril de 2011

3 segundos

Heme aquí, desde hace dos horas, tratando de expresarle al mundo virtual mi fascinación y encanto por ti. Sinceramente no sé qué decir... ¡bueno! siempre lo sé, pero hay cosas que son muy mías y que no quiero compartirte por pena, la de siempre. 

Me has regalado momentos maravillosos que no cambiaría por nada, o tal vez sí, por más momentos especiales. 

Tan sólo ahora, como no encuentro la manera de explicarlo sin caer en la cursilería debo decir que, de todo, me regalaste el mejor panorama de mi vida. Fueron breves momentos, tres segundos... pero créeme, aún cierro los ojos y te imagino así, perfecto, sencillo, sin más.

Sí creo en un Dios, pero reafirmé su existencia en el momento en que te vi de esa manera. Aún sigo sin creer que tanto y tan poco pudieran quedar congelados en un instante. Aún me cuesta expresarlo, no tienes idea de lo que significa esa imagen en mi mente, aunque sabes que patrocina algunas cosas ;) tal vez sí te lo diga, todo depende. 

Perdóname, quisiera decirte más cosas pero me distraigo escuchando una canción y pensando en ti. Es alguna que una vez te mostré.


Porque eres muchas cosas, "como ese bar en la carretera en el que me paro a descansar". El chiste es que te quiero, con medida, con delicadeza y a veces no tanta. Te quiero y te sueño. El resto de cosas ya las he dicho o las diré cuando esté contigo. Me gusta como eres y eso no lo cambia nadie. 

Me retiro antes de que, de verdad, me ponga más cursi de lo que ya parezco. Me retiro con la promesa de soñarte. Creo que no dije nada, a final de cuentas, aunque sabemos que sí está en líneas, en otro sitio. Prometo que si me tratas bien te lo diré todo! explicadito y con manzanas, porque te quiero y te quiero...!


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