Deseo las marcas de sus uñas sobre mi espalda, marcas de guerra, que hablen por lo que hicimos durante la noche.
Deseo sus labios recorriendo mi cuerpo, labios que despierten cada poro de mi piel y que me hagan reaccionar sólo para entregarme.
Deseo su mirada ardiente de pasión, que me incite a quedarme por siempre a su lado. Su mirada que, sin necesidad de palabras, me cuente sus más profundos deseos.
Deseo sus manos recorriendo mis contornos, haciéndome mujer a cada caricia. Sus manos arrancándome la ropa, con deseo de tenerme desnuda a su lado.
Deseo su pecho y el mío juntos, sentir su piel y los latidos de su corazón… y besarlo, y amarlo, y hacerlo mío.
Deseo sus dulces palabras al oído, despertando mis fantasías, excitándome a no pensar en nada y dejarme llevar.
Deseo velar su sueño, aunque sea por una noche. Acariciar su cabeza y dejarlo dormir en mi pecho y no separarme de él hasta el día siguiente por la mañana.
Deseo tenerlo en todas las maneras posibles. Regalarle mis días y mis noches y mis mejores momentos. Deseo amarlo y que me ame y ser uno, con él en mi.
Tanto lo quiero, tanto lo amo… lo deseo tanto, que podría entregarme ahora mismo a sus brazos, a sus deseos y pasiones, aunque al amanecer ya no estuviera a mi lado.
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